Historias de familia y de desarraigo
En agosto de 1951 nace mi padre en un pequeño pueblo de Jaén. Su padre es hemofílico y lleva unos días enfermo. Tiene apendicitis, o lo que es lo mismo, está desahuciado, condenado a muerte. Pero tiene tiempo de ver a su hijo, incluso de ir a registrarlo aun con tremendos dolores. Diez días después de ver nacer a mi padre mi abuelo muere. Mi abuela entra en un estado de shock brutal y es prácticamente incapaz de cuidar de su hijo. A principios de los años 50 no era fácil que un médico te tratara depresiones post-traumáticas o sea lo que fuere lo que le pasara mi abuela. Mi padre abandona el pueblo de sus antepasados y viaja con su familia materna a Ponferrada dejando atrás la mitad de su herencia, a la familia de su apellido paterno. De hecho llamará "papa" en lo venidero a su tío Luis, hermano de su madre. Y en el Bierzo creció mientras los suyos trabajaban por un mísero jornal en las minas. Los niños de allí le llamaban "fulero andaluz" pero, por lo que me explicó...