Cuento del Arco Iris
Érase una vez un gallo que cacareó muy fuerte, más que nunca. Se cuenta que hubo un día que el Sol amaneció malhumorado y brilló como jamás se había visto. Estaba tan rabioso que a cada hora que pasaba y a medida que escalaba el cielo hacía más y más calor. Los niños que jugaban en los parques empezaron a sudar, a tener sed y hubo un momento que tuvieron que guarecerse en la sombra o volver a casa porque el bochorno resultaba asfixiante. Los columpios y toboganes se vaciaron y al Sol no parecía importarle. Unas nubes lejanas que sobrevolaban el mar lo vieron y decidieron cargarse de agua y cubrir el firmamento entero. Empezaron a descargar lluvia y refrescar el ambiente. Los niños volvieron a las plazas a jugar con los charcos. Pero el Sol que seguía enfadado brilló aún con más ímpetu y sopló y sopló intentado despejar el cielo. Las nubes no pensaban retirarse e hicieron llover más. La lucha encarnizada provocó rayos tremendos. Tan estruendosos eran los truenos y cayó tanta agua que lo...