Sobre la amistad

Los cuerdas de nylon que unían nuestras pupilas se resquebrajan. El hablar otrora fluido navega ahora por un aire espeso y turbulento. Nos pisamos. Queda la nostalgia y un amor eterno pero cimentado en lo que fue, que es lo que es y no lo que será. Me duele ver cómo recorréis diez mil kilómetros para veros y no levantáis la vista cien kilómetros hacia al sur para alargar la mano y agarrarme del hombro.

La distancia se mide en años, en hijos, en estados vitales y cada vez nos separan más arrugas e intereses. Porque eso es lo que creo, lo que huelo. Que ya no os intereso. Malvenido sea.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La cuerda

El niño que descubrió la Luna

Efeméride