Cuento de primaria
¿Quién pica abajo a estas horas un domingo por la tarde? Abre tú. ¿Mi hermana que pasaba por aquí paseando al perro? Bueno, bien. Me quedo sentado en el sofá, deja la puerta abierta. Llega el ascensor. Se oyen pasos raros, como de mucha gente y risas acalladas. Me voy a incorporar un poco. ¡Joder! ¡Los del grupo! ¡Los de Girona! ¡Los del instituto! ¿Qué pasa aquí? ¡Que alegría! ¿Venís a verme? ¿A mi casa? ¿A los niños? ¿Sin previo aviso? ¿Para reir, abrazarnos, hablarnos y escucharnos?...
Y como todo buen cuento de alumno de primaria sonó la alarma, me desperté y el sueño se esfumó.
Comentarios